Diferencia
La diferencia es una palabra sutil, una palabra que segrega, dispara, mata o da la vida, según su peso y en qué contextos se desarrolle.
La diferencia entre unas características craneales u otras condenó a seis millones de judías. La diferencia en los niveles de melanina significó y significa la cruenta batalla entre las razas. La diferencia de los idiomas, los credos, los sexos, entabla desgarradores combates entre los tipos de animales humanos que poblamos este planeta.
La diferencia es una palabra que oprime, en lugar de liberarnos y enriquecernos.
Sin embargo, y con diferencia, la más brutal de las diferencias, es aquella resultante de comparar a los animales antropomorfos, políticos, religiosos, culturales y económicos que somos, con respecto al resto de los animales. Esa comparación que nos sitúa en lo alto de la cadena trófica.
Xavier Bayle




